ESP
Reservation
Arrival: Departure:
Obten la TARIFA MAS BAJA de nuestra lista de precios reservando por aquí.
Información Turística
Temperatura Promedio: 28º C. 
Epoca De Lluvia: Escasa todo el año. 
Distancia: Caracas 25 Km. 
Acceso Por Carretera: Autopista Caracas - La Guaira.
Información General
En la ciudad de La Guaira funciona la Prefectura del Estado Vargas, la Jefatura Civil, el Mercado de Punta de Mulatos y la Unidad Sanitaria de esta región.

La Guaira posee dos cementerios, una biblioteca, un Grupo Escolar y varias escuelas municipales y nacionales; también es la sede del nuevo Concejo Municipal, que funciona Provisionalmente en La Casa Guipuzcoana.

La Oficina principal de Correos y Telégrafos también funciona en La Guaira, lo mismo que las sucursales de los principales bancos y casas de comercio importantes y antiguas. El Hospital José María Vargas de los Seguros Sociales también tiene allí su sede, lo mismo que la C.A. Electricidad de Carracas. La Güaira tiene una sede de la Sociedad Bolivariana y el Núcleo Universitario Simón Bolívar mantiene oficinas en la llamada Casa de Vargas, situada en la Calle Bolívar.
Aspectos Geográficos
La temperatura es de 26,8º aproximadamente, mientras que la humedad atmosférica relativa media es de 77%, porque los vientos procedentes del Caribe y cuyo rumbo es distorsionado por el relieve, vienen cargados de agua. A pesar de esa humedad alta, las precipitaciones son escasas como consecuencia de que el terreno se recalienta y guarda parte del calor, incluso en las horas nocturnas, lo cual no facilita la condensación. En La Guaira la media pluviométrica es sólo de 353 mm, mientras que en Maiquetía llega a 684 mm.

Estas bajas precipitaciones junto con una alta evaporación activada por los suelos recalentados y el viento muy constante, aunque no muy fuerte, da lugar a que la vegetación sea eminentemente xerófila. A lo largo de las corrientes de agua y por efecto de la humedad de los suelos, la vegetación es entremezclada de plantas xerófilas y tropófilas. En las playas, las plantas halófilas, el cocotero, el uvero de playa, etc., se benefician de las condiciones propicias locales.

En La Guaira el mes de más altas precipitaciones medias, es el mes de noviembre, y si bien, en el mes de junio se presenta una punta pluviométrica, los meses de mayor pluviosidad son los que suceden de septiembre a diciembre.

Desde el punto de vista hidrográfico, La Guaira cuenta con la Quebrada Osorio, que nace a unos 1200 metros de altitud, y la Quebrada de Cariaco, que se forma a 750 metros de altitud. Ninguna de esas quebradas han sido suficientes para cubrir las necesidades de agua de la población, por lo que en tiempos atrás se suplían con agua del río Macuto para las aguadas de las embarcaciones o con los riachuelos de la llamada Quebrada de Germán. Hoy día la aducción de La Guaira es la misma que viene desde Puerto Maya para abastecer a Catia La Mar y Maiquetía.
Anéctodas de La Guaira
Cuando el pueblo de Caraballeda aún estaba activo cumpliendo sus funciones de puerto, ya existía un sitio llamado "Guaira" a la orilla del mar, justamente donde empezaba el camino que subía a la montaña para comunicarse con Caracas.

Don Juan de Pimentel, el primer Gobernador que residió en Caracas, describió el 8 de mayo de 1578 a este sitio, en su famosa "relación", como una "ensenadilla" que constituía una rada profunda.  El Gobernador Pimentel no sólo nombra a La Guaira como un puerto natural, sino que también menciona a Guaycamacuto y a Catia, los cuales podían servir de desembarcadero, y todos -los puertos- miraban al norte, con costas "muy hondables y limpia, no hay en ellas bajos ni tupraderos".

La rada o ensenada de Guaira era algo más segura que la de Caraballeda para el desembarco de las mercaderías, porque el viento soplaba con menos fuerza y la carga tenía que recorrer menos camino para ser recibida por sus dueños. La Relación de Don Juan de Pimentel de 1578 dice, "Las seis leguas que hay de esta ciudad de Santiago de León a Nuestra Señora de Caraballeda son de camino muy torcido, porque la sierra que está en medio no da lugar a otra cosa; y así, saliendo de este pueblo (Caracas), para ella se va una legua por llano hacia el Occidente y luego se sale y se atraviesa la Sierra, volviendo al Norte, hasta bajar al mar, y luego se camina tres leguas la costa arriba, hacia Levante", o sea que una vez que se estaba en la costa de La Guaira, después de haber atravesado la serranía, era necesario recorrer tres leguas hacia el Este para llegar a Caraballeda.  Dice Manuel Pérez Vila: "Qué necesidad tenían los caraqueños de recorrer seis leguas (ida y vuelta), para ir a buscar al puerto de la ciudad de Caraballeda, lo que podían obtener en el puerto natural de La Guayra, cuyas condiciones no serían muy superiores a las de Caraballeda, pero de ningún modo eran inferiores". El camino de Caracas al mar bajaba al puerto natural de La Guaira, y era el Camino Real, trazado sobre una pica indígena, y aunque existían otras picas en diferentes lugares de nuestro litoral, este Camino Real era el verdadero camino llamado de "los españoles", usado por todos los conquistadores que pasaron por esos predios.

Esa ventaja de La Guaira, trajo como consecuencia que desde 1578 anclaran buques allí, como fue el caso de la fragata "San Sebastián", y otros que arribaron después. Fue tal el auge de este nuevo puerto, que a partir de 1580 las funciones portuarias se habían trasladado desde Caraballeda hacia La Guaira y en 1582 ancló en ese lugar un navío español que fue empujado por la tormenta, con una carga valorada en 1.800 pesos.

En marzo de 1580 el Contador de Real Hacienda de la Provincia de Venezuela, Diego Ruiz de Vallejo, le escribió desde el "puerto" de La Guaira a Su Majestad un informe con fecha 21 de marzo de 1580, donde dice: "En esta costa de Caracas está un pueblo que se llama Caraballeda y por ser la costa muy brava no vienen a surgir en él navíos ninguno, y van a surgir al puerto de Guaira, que está casi tres leguas más abajo del pueblo", "Si vuestra Majestad fuera servido mandar que el pueblo de Caraballeda se mude y pase al puerto de Guaira, para que haya pueblo en el puerto donde surgen los navíos y donde nosotros podamos residir o tener nuestros tenientes, para que se haga lo que conviene al servicio de Su Majestad y su Real Hacienda".

En 1580 llegó a La Guaira un navío negrero de origen portugués, procedente de Guinea, que trajo a bordo a enfermos de viruela, produciendo el consabido contagio, especialmente entre los indígenas, haciendo estrago general, consumiendo naciones enteras de indios y despoblando la provincia.

En 1584, según Arcila Farías, el número de naves que llegaron a La Guaira procedentes de Santo Domingo fue de siete, y dejaron un cargamento que sumó la cifra de 8.181 pesos.

Para esa fecha que estamos tratando, en La Guaira no existía un núcleo poblado, es decir, el puerto sólo era un sitio de carga y descarga, es por ello que el 19 de junio de 1584 estando reunidos el Gobernador Luis de Rojas, el Contador Diego Ruiz de Vallejo y Antonio Rodríguez, Teniente Tesorero, dijeran lo siguiente: "Que habiendo en la Provincia de Caracas muchos puertos despoblados de españoles, causa por la cual Su Majestad es defraudado, o se entiende que lo será de su Real Hacienda, por no haber allí el recaudo necesario por estar despoblados los dichos puertos", por lo tanto pedían y pidieron a Su Merced, provea que allí se haga una aduana con persona de confianza que en ella esté, para que tenga cuenta y razón de lo que a la Real Hacienda conviene..."

El señor Gobernador a quien estaba dirigida la Merced, contestó que además de la aduana, se haría "una caleta en el dicho puerto para que puedan entrar y salir los barcos sin hacerse pedazos".

En 1584, la efectividad portuaria se afianza cuando se establece el apostadero y caleta que dieron pie firme al puerto como al mismo pueblo que se iría formando al contacto del mismo. El movimiento comercial de La Guaira hizo que fuese necesaria la existencia de lugares donde se pudieran depositar las mercaderías, y es posible que entre 1590 y 1591, algunos vecinos de Caracas construyeran en ese poblado de La Guaira, algunas casas para que sirvieran de almacenes.